Quién más está votando por Colombia (sin votar)
- Camila Ortiz
- hace 7 días
- 15 min de lectura
El reverso de la moneda: si las elecciones ajenas nos moldean la vida en Colombia, las nuestras también mueven mercados, multinacionales y cancillerías. Un mapa de quién está mirando el domingo —y por qué— con nombres propios, cifras y exposición real.
En el post anterior mostramos cómo una urna lejana termina en tu plato. Este es el reverso exacto: por qué será que varios gobiernos, multinacionales y fondos de inversión están mirando lo que pase en Colombia el domingo con la misma ansiedad con la que un colombiano mira el precio del dólar.
La tesis es incómoda pero precisa: Colombia no es un espectador del sistema internacional. Es una pieza con suficiente peso —en energía, en seguridad, en flujos de droga, en deuda— como para que su resultado electoral reconfigure cálculos en Washington, Beijing, Tel Aviv, Zúrich y Nueva York.
No vamos a hablar de "intereses" en abstracto. Porque entender quién gana y quién pierde con cada resultado es la mejor vacuna contra la idea ingenua de que una elección es solo un asunto doméstico.
PARTE 1 — HAY MUCHA GENTE CON PLATA APOSTANDO POR EL DOMINGO
Esto suena raro, pero es literal: hay fondos de inversión gigantes en Nueva York que están comprando deuda colombiana esta semana, apostando a un resultado específico el domingo. No es teoría: es plata real, con nombre propio.
Lo primero: ¿qué significa "apostar" por una elección?
Cuando un país necesita plata para funcionar (pagar sueldos, salud, infraestructura), no siempre la tiene. Entonces hace lo mismo que tú harías: pedir prestado. La forma en que un Estado pide prestado es vendiendo bonos — un papel que dice "préstame plata hoy y te la devuelvo con intereses en X años".
¿Quién compra esos bonos? Fondos de inversión enormes alrededor del mundo. Y como cualquier prestamista, calculan el riesgo: si creen que Colombia va a ser un país estable y va a poder pagar, te prestan barato. Si creen que es riesgoso, te prestan caro (te cobran más intereses) o no te prestan.
Acá está la conexión con el domingo: esos fondos están leyendo las encuestas como tú lees el clima antes de salir. Y según lo que ven, van moviendo plata.
Quién está prestándole a Colombia
Una buena parte de los bonos colombianos en pesos están en manos de fondos de inversión extranjeros — gestoras de portafolios gigantes con sede principalmente en Nueva York y Londres.
Una de las gestoras de renta fija más grandes del mundo es PIMCO, que maneja algo casi como US$2 trillion (unos dos millones de millones de dólares) en activos globalmente. PIMCO ha aumentado su exposición a mercados emergentes en los últimos años, y Colombia es uno de los destinos relevantes.
También hubo operaciones recientes notables: en diciembre de 2025, Colombia hizo una venta directa de 23 billones de pesos (unos US$5.940 millones) en bonos TES a un inversionista extranjero, una operación tan grande que catorce de los principales bancos del mercado le mandaron una carta al Ministerio de Hacienda quejándose de las condiciones.
Lo importante no es identificar a un solo apostador, sino entender el patrón: hay capital extranjero significativo entrando a la deuda colombiana en los meses previos a la elección. Si esos inversionistas perciben que el resultado del domingo cambia el riesgo del país hacia arriba o hacia abajo, esa percepción se traduce inmediatamente en tasas de interés.
¿Por qué te importa esto a ti, que no tienes bonos?
Porque las tasas a las que tu gobierno se endeuda definen cuánta plata le queda al Estado para gastar en lo que sí te toca: salud pública, educación, subsidios, vías, todo.
Piénsalo así: si tu gobierno paga intereses altísimos sobre la deuda, esa plata sale de algún lado — sale de los programas sociales, sale de la inversión en regiones. Lo que pase en los mercados internacionales en las próximas semanas influye directamente en cuánto le queda al Estado para gastar en lo demás.
Y hay otra señal todavía más fuerte: la bolsa colombiana
El índice de la bolsa colombiana (el COLCAP, que mide cómo les va a las grandes empresas listadas) tuvo una fuerte valorización en 2025: en noviembre ya acumulaba cerca de 44% en el año y fue uno de los índices bursátil de mayor crecimiento en américa latina.
Pero acá hay un matiz importante: este rally pasó a pesar de que la economía sigue mal. El hueco fiscal es grande, la deuda está alta, las calificadoras bajaron la nota. Entonces, ¿por qué suben las bolsas?
Porque los inversionistas no están comprando lo que ven hoy. Están comprando lo que creen que va a venir. Los analistas mencionan varias razones: el COLCAP estaba muy barato (cuando algo está barato, sube fácil), hay plata global moviéndose fuera del dólar, y, sí, hay expectativas grandes sobre el cambio de gobierno que se decide el domingo.
No podemos saber exactamente qué resultado esperan, pero sí está claro algo: se están posicionando antes de un punto de quiebre político.
Traducción al criollo: los inversionistas internacionales están entrando a Colombia con expectativas altas sobre lo que pueda pasar políticamente. Si esas expectativas no se cumplen, el rally se puede revertir — y cuando los mercados se revierten bruscamente, normalmente el peso se debilita, las tasas suben, y la vida en Colombia se pone más cara.
El nudo del que nadie escapa
Y acá viene la parte que importa, gane quien gane:
Colombia cerró 2025 con un déficit fiscal cercano al 6,2% del PIB, el más amplio desde la pandemia.
La deuda pública total llegó a niveles cercanos al 65% del PIB, uno de los más altos en décadas.
Para tapar el hueco, en enero de 2026 Colombia salió a pedir prestados US$4.950 millones afuera — pero a un costo carísimo, cerca del 6% de intereses en dólares.
Las tres grandes calificadoras de riesgo (Moody's, S&P, Fitch) le bajaron la nota a Colombia, lo que encarece todavía más el crédito.
Quien gane el domingo recibe una casa con "una hipoteca" bastante cara. Y la cuota de esa hipoteca la deciden, en buena parte, inversionistas en Nueva York leyendo los resultados electorales como quien lee un balance contable.
PARTE 2 — POR QUÉ LAS PETROLERAS GIGANTES ESTÁN MIRANDO EL DOMINGO
Acá hay un sector entero —el del petróleo y el gas— que se la está jugando con el resultado. Y eso involucra a empresas que mucha gente conoce: ExxonMobil, Shell, Chevron. Pero antes de meternos en eso, hagamos una pausa rápida.
Paréntesis útil: ¿qué es el fracking y por qué genera tanta pelea?
Es la palabra que sale en los noticieros todo el tiempo pero nadie explica. Va rápido:
El petróleo "fácil" del mundo —el que se saca con un pozo normal— se está acabando. Pero todavía queda muchísimo petróleo y gas atrapado dentro de rocas profundas (llamadas esquisto o shale). Para sacarlo, hay que romper esas rocas.
El fracking (en español, fracturación hidráulica) hace exactamente eso: se perfora muy profundo, y luego se inyecta a presión altísima una mezcla de millones de litros de agua, arena y químicos para fracturar la roca y liberar el petróleo o el gas atrapado.
¿Y qué pasa con el medio ambiente? Hay tres razones documentadas en revisiones científicas:
Riesgo de contaminar el agua subterránea. Los pozos atraviesan los acuíferos (las reservas naturales de agua dulce). Si algo sale mal —y a veces sale mal— químicos tóxicos pueden filtrarse al agua que la gente toma. La EPA documentó más de 150 casos de contaminación en EEUU.
Pequeños terremotos. El proceso, especialmente cuando se reinyecta el agua sucia bajo tierra, genera vibraciones. En Oklahoma, los sismos sobre magnitud 3.0 pasaron de 21 al año antes del fracking a más de 300 al año después. Les llaman frackquakes.
Uso intensivo de agua. Un solo pozo consume entre 2 y 8 millones de galones de agua. Y solo se recupera entre el 15% y el 35% de esa agua — el resto queda contaminada.
¿Entonces por qué les interesa tanto a las petroleras? Porque sin fracking, las reservas se acaban. Es la técnica que permite seguir produciendo petróleo y gas mucho más allá del punto donde el petróleo "fácil" se terminó. Para empresas como ExxonMobil, fracking = supervivencia del negocio. Por eso pelean tanto por que se permita.
Colombia tiene rocas con potencial fracking grande (sobre todo en el Magdalena Medio). El gobierno actual prohibió la técnica. Y ahí empieza todo lo que sigue.
El éxodo silencioso que ya pasó
Mientras tú probablemente no estabas viendo, las petroleras grandes se fueron del país:
ExxonMobil se fue de Colombia: cerró o suspendió sus ocho contratos de exploración. Estaba probando fracking con Ecopetrol en un piloto llamado Kale; cuando se prohibió, se fue.
Shell se salió en abril de 2025 de tres bloques de gas que tenía con Ecopetrol.
Chevron redujo operaciones en el Caribe.
¿Resultado? La producción petrolera cayó cerca de 4,8% en un año. Las reservas probadas —el petróleo que ya está confirmado y listo para extraer— presuntamente, alcanzan para unos 7 u 8 años más al ritmo actual. El petróleo y el carbón siguen representando una buena parte de lo que Colombia le vende al mundo.
Por qué el domingo es la fecha que esas empresas tienen en rojo
Acá viene la conexión directa con la urna: algunos candidatos están prometiendo abiertamente "revivir" la industria petrolera si ganan. Eso significa, entre otras cosas, levantar la prohibición del fracking y volver a firmar contratos de exploración.
Si gana un gobierno que dice sí al fracking → Exxon, Chevron y otras pueden volver. Sus inversiones perdidas recuperan valor. El sector revive.
Si gana un gobierno que mantiene la prohibición → la salida se consolida y Colombia acelera la transición a energías limpias.
No es un debate abstracto. Son miles de millones de dólares pendientes del resultado.
Un ejemplo del peso de las decisiones: Ecopetrol y sus activos en EEUU
Ecopetrol —que es de mayoría estatal— tiene operaciones en EEUU en la cuenca del permian, en texas, donde se hace fracking. Esas operaciones han llegado a representar cerca del 14% de su producción, según datos reportados por reuters para el tercer trimestre de 2024.
La pregunta de si conviene mantenerlas, venderlas o expandirlas es un debate técnico y político con muchas aristas. Cada futuro gobierno la respondería distinto. Y como Ecopetrol cotiza en bolsa, esa decisión mueve el valor de la empresa para todos sus accionistas —incluido el Estado colombiano.
PARTE 3 — EL CARBÓN: CÓMO UNA DECISIÓN COLOMBIANA SACUDIÓ A UNA MULTINACIONAL SUIZA Y A UN ESTADO EN GUERRA
En este caso: una decisión de política exterior colombiana golpeó simultáneamente a una multinacional global y a un país en guerra (ejecutando genocidio).
El mecanismo Glencore–Cerrejón–Israel
Glencore, gigante minero suizo con cotización en Londres, es dueño desde principios de 2022 del 100% de Cerrejón (La Guajira), una de las minas de carbón a cielo abierto más grandes del mundo: 19 millones de toneladas en 2024, con su propio ferrocarril de 150 km y puerto en el Caribe.
En junio de 2024 y nuevamente en agosto de 2025, Petro emitió decretos prohibiendo las exportaciones de carbón colombiano a Israel en protesta por la guerra (genocidio) en Gaza, y amenazó con alterar unilateralmente el contrato de concesión de Glencore si seguían los embarques. Incluso ordenó a la Armada bloquear los cargamentos y llamó a las comunidades locales a hacer bloqueos. Glencore sostuvo que ya había suspendido los embarques antes del decreto; Petro alegó que aun así seguían saliendo cargamentos.
Qué muestra este caso
La cadena se ve así: una decisión tomada en la Casa de Nariño → afectó las cuentas de una multinacional suiza que cotiza en Londres → afectó el suministro energético de un Estado (Israel) en medio de una guerra (y un genocidio).
Y de ahí se desprende el análisis directo sobre el domingo: si gana un gobierno que mantenga o profundice las restricciones, Glencore y Drummond enfrentan más limitaciones operativas, e Israel pierde una fuente importante de carbón. Si gana un gobierno que revierta la política, Glencore vuelve a operar sin restricciones de destino, e Israel recupera el suministro.
Paréntesis necesario: ¿por qué una empresa extranjera explota nuestro carbón?
Acá hay una pregunta de fondo que vale la pena nombrar aunque no la desarrollemos a fondo hoy: ¿cómo terminó una empresa suiza siendo la dueña 100% de una de las minas más grandes de Colombia?
La respuesta corta tiene que ver con un modelo histórico, que viene desde los años 80, en el que el Estado colombiano otorga contratos de concesión a multinacionales para que extraigan recursos naturales (carbón, petróleo, oro, níquel) a cambio de regalías y impuestos. Es un modelo que existe en muchos países en desarrollo y que tiene defensores (atrae inversión, genera empleo, da ingresos al Estado) y críticos (las regalías son bajas comparadas con las ganancias, el daño ambiental queda en territorio colombiano, las decisiones estratégicas se toman afuera).
Este es un debate que merece su propio análisis y lo retomaremos en otro post. Por ahora basta con notar que el modelo extractivo colombiano es lo que hace que decisiones sobre nuestro carbón se sientan en Suiza, Londres e Israel — y por tanto, que actores en esos tres lugares estén pendientes del domingo.
PARTE 4 — LA SEGURIDAD: POR QUÉ EEUU NECESITA SABER QUIÉN GANA
Acá el interés extranjero es estrictamente geopolítico.
La descertificación: el aviso ya está sobre la mesa
En septiembre de 2025, EEUU descertificó a Colombia como aliado en la guerra contra las drogas por primera vez en casi 30 años (desde 1997), poniéndola en la lista de "naciones narco" junto a Afganistán, Bolivia, Myanmar y Venezuela.
Los datos detrás:
Colombia suministra el 67% de la coca mundial. El cultivo de coca casi se triplicó en una década, llegando a un récord de 253.000 hectáreas en 2023.
La producción de cocaína saltó 50% entre 2022 y 2023 según la UNODC.
Pero el dato políticamente más revelador es este: Trump suspendió la imposición de sanciones con un "national interest waiver" que preserva la ayuda y la cooperación militar. Y la administración Trump "ha expresado repetidamente su esperanza de un cambio tras las elecciones del próximo año."
En otras palabras: la descertificación funcionó más como advertencia que como castigo, y el "waiver" deja la puerta abierta a recalibrar la relación después de mayo.
Lo que cada resultado significa para Washington
Distintos perfiles de gobierno implican distintas posibilidades:
Un gobierno con intenciones de mano dura, el fin justifica los medios, en erradicación forzada de cultivos, extradiciones y operaciones conjuntas tendería a reactivar el modelo tradicional de cooperación con EEUU.
Un gobierno con énfasis en sustitución voluntaria, "paz total" y políticas de drogas alternativas tendería a mantener la fricción reciente con Washington.
PRESUNTAMENTE.
Para EEUU, que tiene presencia operativa en bases colombianas y considera al país su flanco occidental sobre Venezuela post-Maduro, el resultado del domingo define qué tipo de relación tendrá con su aliado histórico en la región.
PARTE 5 — EL EJE EEUU–CHINA: COLOMBIA COMO FICHA EN UN TABLERO MÁS GRANDE
El interés más estructural de todos: Colombia se ha vuelto un punto de disputa en la competencia entre las dos superpotencias.
Lo que está en juego, con montos
En 2025, Colombia se acercó económica y financieramente a China en tres frentes: marco de cooperación general (BRI), banco de crédito de los emergentes (NDB), y banco de infraestructura asiático (AIIB).
Empresas chinas (consorcio APCA Transmimetro, liderado por China Harbour Engineering Company y Xi'an Metro) están construyendo la primera línea del Metro de Bogotá, un contrato que ronda los US$4.000 millones.
Estados Unidos ha sido el mayor inversionista extranjero en Colombia: entre 2022 y 2024, su inversión extranjera directa sumó cerca de US$16.100 millones, según el Banco de la República. EEUU representa aproximadamente el 42% de toda la IED que llega a Colombia.
Por qué ambas potencias miran el domingo
Cada bloque tiene una apuesta direccional clara:
Si gana un gobierno que profundiza el giro hacia China/BRICS, se consolidan los contratos de infraestructura chinos, se diversifica el financiamiento fuera del FMI, y Colombia se corre hacia el bloque oriental en la nueva guerra fría económica.
Si gana un gobierno que re-abraza el eje tradicional con EEUU, se frena o revisa la penetración china, se realinea la política comercial, y Washington recupera a su aliado.
PARTE 6 — ¿Y A RUSIA POR QUÉ LE IMPORTA COLOMBIA?
Si Rusia está al otro lado del mundo, si no nos compra casi nada, si ni siquiera somos vecinos… ¿qué interés puede tener en una elección colombiana?
La respuesta, según lo que han documentado el Departamento de Estado de EEUU, el Parlamento Europeo, el German Marshall Fund y centros de pensamiento como CSIS, tiene tres capas. Vamos por ellas en orden.
Capa 1: Colombia es el vecino de Venezuela
Esto es lo más concreto. Venezuela es el aliado más importante que Rusia tiene en el continente. Le vende armas, le da apoyo diplomático, comparte intereses petroleros. Y Colombia es, literal, el vecino con la frontera más larga de Venezuela (2.219 km).
Para Rusia, esto significa algo simple: el gobierno que tenga Colombia afecta lo que Rusia puede hacer (o no) en Venezuela.
Un gobierno colombiano alineado con EEUU le facilita a Washington presionar a Venezuela desde la frontera. Eso le complica el juego a Rusia (aunque esto puede ser enredado con la actual administración de EEUU).
Un gobierno colombiano más independiente o crítico de EEUU le da a Rusia más oxígeno para sostener a su aliado venezolano.
Ya hay precedentes concretos: el CSIS documentó que Rusia ha apoyado a fuerzas venezolanas desplegadas en el estado de Apure (justo en la frontera con Colombia) y posiblemente le dio a Venezuela capacidad para interceptar comunicaciones de Colombia y Brasil. Eso pasó hace dos años. Es decir: Rusia ya está operativamente metida en nuestra frontera, sin que la mayoría lo sepa.
Capa 2: la pelea más grande contra EEUU
Esta es la capa estratégica. Rusia no compite con EEUU solo en Ucrania. Compite en todo el mundo. Y América Latina es uno de los frentes donde lo viene haciendo con más constancia desde hace una década.
¿Cuál es el objetivo de fondo? Debilitar la influencia de EEUU en el continente. Para Rusia, cada gobierno latinoamericano que se distancia de Washington —no importa de qué color político— es una victoria estratégica.
Algo que vale la pena notar: según los análisis de centros como CSIS y el German Marshall Fund, el apoyo ruso a actores políticos en la región no se define por ideología sino por utilidad estratégica frente a EEUU. Es decir, Rusia tiende a apoyar a actores —de cualquier signo político— que generen distancia con Washington.
Y acá Colombia tiene un peso especial: es históricamente el aliado militar más fuerte de EEUU en América Latina.Tiene bases con presencia operativa estadounidense. Eso convierte a Colombia, para Rusia, en un objetivo prioritario: si Colombia se mueve del eje gringo, EEUU pierde su pieza más importante en el continente.
Capa 3: la guerra de la información
(ESTO ES UNA DISCUSIÓN QUE MERECE UN POST POR SÍ SOLO, ASÍ QUE ATENTOS AL PRÓXIMO)
Lo concreto para el domingo
Es muy probable que Rusia ya esté operando en este ciclo electoral también. No con tanques ni con dinero visible: con redes sociales.
SÍNTESIS — UN MAPA DE INTERESES (CON GANADORES EN AMBOS LADOS)
Algo importante antes de listarlos: cuando se habla de "intereses extranjeros en una elección", suele asumirse que todos esos intereses empujan en la misma dirección. Eso es falso. Distintos actores externos tienen distintas preferencias, y muchas se contradicen entre sí. Veámoslo:
Actores que podrían inclinarse por un perfil de gobierno con énfasis pro-mercado y realineamiento con EEUU:
Petroleras y mineras que esperan flexibilización: ExxonMobil, Chevron, Shell.
Tenedores extranjeros de deuda colombiana que buscan disciplina fiscal predecible.
Estados Unidos en su agenda de seguridad y narcóticos.
Israel, en lo que toca al suministro de carbón.
Actores que podrían inclinarse por un perfil de gobierno con énfasis en transición energética, soberanía sobre recursos y multipolaridad:
China, que ha venido profundizando su presencia comercial e inversora en Colombia (Franja y la Ruta, Metro de Bogotá, AIIB, BRICS).
Rusia, en su lógica estratégica de erosionar la influencia de EEUU en el continente.
Algunos gobiernos de la región (Brasil, México) con quienes hay alineamiento en agenda climática y amazónica.
Actores con intereses mixtos o ambiguos:
Glencore y Drummond (operan bajo cualquier gobierno, pero las condiciones cambian).
Petrobras (proyecto Sirius depende del marco regulatorio que continúe o cambie).
La Unión Europea (intereses en clima pero también en estabilidad comercial).
Lo que todos comparten: ninguno vota el domingo, pero todos tienen algo material en juego. Y todos están leyendo el resultado como una variable de sus propios cálculos.
La pregunta que te dejamos
Lo que acabas de leer son solo algunos ejemplos de actores que normalmente no aparecen en la conversación electoral pero que están pendientes del domingo: fondos de inversión, multinacionales energéticas, gobiernos de potencias grandes, países en guerra. Hay muchos más que no alcanzamos a cubrir acá — desde compradores de café y flores hasta operadores de telecomunicaciones, fondos climáticos multilaterales, organismos de derechos humanos y diásporas organizadas.
La idea no es que ninguno de estos actores sea "el malo" o "el bueno". Cada uno juega con sus propios intereses, que pueden o no coincidir con los del país. Lo que sí queremos dejar claro es esto:
Hablar de "lo que hay en juego el domingo" sin nombrar a estos actores es contar la mitad de la historia.
Tu voto no es un acto privado entre tú y la urna. Hay gente muy poderosa, en muchos países, esperando a ver qué decides. Algunos apostando por un lado, otros por el lado contrario. Vótalo entendiendo eso.
De cómo esos intereses se pueden convertir, a veces, en intentos activos de influir en una elección —usando el caso documentado de Rusia en EEUU 2016 como manual— hablaremos en el próximo post.
Bibliografía y fuentes
Parte 1 — Mercados y deuda:
Bloomberg, Pimco Leads Foreign Purchases of Colombia Debt Ahead of Vote (marzo 2026)
FX News Group, How Global Elections Could Reshape Market Volatility in 2026 (febrero 2026)
Rio Times, Colombia Borrows Like In The Pandemic, But This Time At A Much Higher Cost (enero 2026)
Rio Times, Colombia Buys $290M in Dollars to Fund $4 Billion Bond Buyback (abril 2026)
Rio Times, Colombia's Gross Debt Reaches All-Time High at 65% of GDP (marzo 2026)
DPAM, Colombia's Fiscal Straitjacket and the 2026 Election Outlook (enero 2026)
Botero-Ramírez, Murcia & Vargas-Herrera, Global risk transmission and foreign investors in Colombia's sovereign bond market, Banco de la República (working paper)
Parte 2 — Petróleo y gas:
OilPrice, Colombia's Oil Industry Faces an Existential Crisis (octubre 2025)
OilPrice, Big Oil Abandons Colombia Amid Rising Chaos and Fiscal Crisis (agosto 2025)
Bloomberg / World Oil, Ecopetrol Pressured to Sell US Shale Venture (febrero 2026)
Offshore Magazine, Colombia's offshore energy hopes deflate (2025)
Yahoo Finance, Ecopetrol to invest up to $7.2bn next year (2025)
Parte 3 — Carbón:
France 24 / AFP, Colombia coal exports plummet after ban on Israel sales (septiembre 2025)
MINING.COM / Reuters, Colombia threatens to alter Glencore contract over Israel coal exports (julio 2025)
Discovery Alert, Colombia–Glencore coal export controversy 2025 (julio 2025)
Business & Human Rights Centre, Petro orders navy to block coal shipments to Israel (2025)
Parte 4 — Seguridad y narcóticos:
TIME, Colombia–US Relations Fray Over Drug War (septiembre 2025)
CBS News, US designates Colombia as failing to cooperate in the drug war (septiembre 2025)
NPR, For the first time in decades, US says Colombia is falling short in the drug war (septiembre 2025)
Foreign Policy, Despite Decertification, Can Colombia Revolutionize Global Drug Policy? (septiembre 2025)
Parte 5 — EEUU–China:
Americas Quarterly, Colombia's China Pivot Raises U.S. Concerns (2025)
Colombia One, Colombia Joins BRICS' New Development Bank (junio 2025)
bne IntelliNews, Colombia officially joins China's Belt and Road Initiative (mayo 2025)
Parte 6 — Rusia:
U.S. Department of State, The Kremlin's Efforts to Covertly Spread Disinformation in Latin America (noviembre 2023)
German Marshall Fund, Russian Influence in Mexican and Colombian Elections (2024)
European Parliament Research Service, Russia's strategy for Latin America (briefing 2024)
CSIS, Russia in the Western Hemisphere: Assessing Putin's Malign Influence in Latin America and the Caribbean(2024)
Operational Environment Enterprise (US Army), Russian Interference In Colombian Election Roils The Region(2023)
Britannica / Greenpeace / MDPI Water, Environmental impacts of hydraulic fracturing (2023–2024)
Método Mariposa — Memoria Libre 29 de Mayo de 2026

Comentarios