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Por qué el mundo está votando extremo (y Colombia con él)

Lo que la ciencia política ha aprendido en una década sobre el fenómeno que el domingo nos va a tocar a nosotros.


"Los colombianos se enfrentarán quizás a la elección más polarizada de cualquier elección en el mundo en la historia reciente." Eso lo dijo The Economist esta semana sobre lo que va a pasar el 31 de mayo.

Pero el dato más importante no es ese. Es que lo mismo está pasando en casi todas las democracias del planeta. Y no es coincidencia.


La pregunta que importa

¿Por qué en 2024–2026 los votantes de medio mundo se están yendo a los extremos? ¿Por qué un colombiano en 2026 termina escogiendo entre dos proyectos que en términos institucionales son los más radicales que ha visto el país en décadas?


Por la derecha: un populismo de extrema derecha inspirado en Donald Trump y Nayib Bukele, con propuestas de construir diez megacárceles en la selva, recurrir al estado de excepción y realizar juicios masivos contra delincuentes. De la Espriella ha construido una campaña con base en el modelo de Bukele en El Salvador, con propuestas de mano dura.


Por la izquierda: una "Revolución Política y Democrática" que propone "devolver el poder al pueblo organizado mediante el principio de 'mandar obedeciendo' y el fortalecimiento del poder constituyente". Cepeda no descarta que la convocatoria de una asamblea nacional constituyente sea el mecanismo para implementar el acuerdo, y propone la entrega de 1 millón de hectáreas de tierras y la ampliación de transferencias monetarias en medio de finanzas públicas en crisis.

Y hay un dato que importa subrayar: a cinco días de las elecciones, un comité jurídico le pidió formalmente a Cepeda "que recule en la Paz Total porque la manera como se implementó es inconstitucional; que respete el Banco de la República, y que no se construya un relato contra la Registraduría afectando el proceso electoral." La preocupación de fondo, en palabras del propio vocero: "La Constitución tiene que estorbarle al poder, es parte de su función y no por eso vamos a destruirla o a sustituirla."


Esto no es un post sobre por quién votar. Es un post sobre por qué nuestras únicas dos opciones reales son tan radicales, y por qué eso no es una coincidencia colombiana sino un patrón global.


Las 4 teorías que explican el fenómeno

La ciencia política lleva 10 años tratando de entender por qué las democracias occidentales se están polarizando al mismo tiempo. Estas son las cuatro explicaciones principales — ninguna por sí sola alcanza, pero juntas dibujan el cuadro completo.


1. La tesis de la inseguridad económica

Guiso et al., Algan et al., Autor-Dorn-Hanson

La explicación más antigua: la gente vota extremo cuando el sistema económico le falla.


Guiso et al. (2019) encontraron que tasas de desempleo más altas se asociaron con apoyo populista en países de la UE entre 2002 y 2014. La misma conclusión alcanzó Algan et al. (2017). Lechler (2019) reporta más euroescepticismo y apoyo a políticos populistas entre trabajadores desempleados y de baja calificación de la UE — los llamados "perdedores de la globalización".


Las recesiones económicas conducen a más deuda de los hogares, desempleo y estancamiento de ingresos. Las recesiones económicas conducen a votar por movimientos populistas.


El famoso "China shock" (Autor-Dorn-Hanson): regiones de EEUU y Europa que perdieron empleo manufacturero por la competencia china votaron sistemáticamente más extremo.


Pero ojo: la evidencia es mixta. Tres revisiones recientes (Amengay y Stockemer 2019, Walter 2021, Berman 2021) concluyeron que "la evidencia que vincula las quejas económicas individuales con el voto populista no es particularmente fuerte".

La economía explica algo. Pero no lo explica todo.


2. La tesis del backlash cultural

Pippa Norris y Ronald Inglehart, 2019 — Cambridge University Press

La explicación más citada de los últimos 10 años. Postulan algo provocador:

"Las democracias occidentales están bajo amenaza no por bots rusos, hooligans de Wall Street o Mark Zuckerberg, sino como síntoma de un proceso interno de cambio cultural que lleva décadas en marcha."


¿Cuál cambio cultural?


Desde los años 70 en sociedades occidentales hay un ascenso de valores progresistas y posmaterialistas: diversidad de género, derechos LGBT, matrimonio igualitario, secularismo, cosmopolitismo, apertura hacia diferentes estilos de vida.

Eso generó un "reflejo autoritario" en sectores conservadores — gente mayor, menos educada, religiosa, mayoritariamente hombres — que sienten que su mundo se les está acabando.


El hallazgo más fuerte del libro: "Los indicadores económicos como clase ocupacional e inseguridad financiera subjetiva resultan estadísticamente significativos pero predictores relativamente débiles del apoyo a partidos autoritarios; los valores culturales (valores autoritarios, desconfianza política, autoubicación izquierda-derecha) explican más."


Traducción al criollo: no es solo "no tengo plata". Es "el país en el que crecí ya no existe y eso me da rabia".


3. La tesis de la desigualdad percibida y el estatus social

Gidron & Hall, Burgoon et al., Shayo


Esta es más fina. No es la desigualdad real lo que mueve el voto — es la sensación de estar perdiendo posición relativa.


Los efectos psicológicos de la desigualdad económica son impulsados por la desigualdad percibida, no por la objetiva (Willis et al. 2022).


La desigualdad de ingresos aumenta el valor de la identidad nacional sobre la identidad de clase para los segmentos de bajos ingresos, haciendo que los partidos populistas nativistas sean más atractivos (Shayo 2009; Han 2016).

En cristiano: cuando sientes que estás bajando socialmente, te aferras a una identidad que te dé valor — nación, religión, etnia, clase social, región. Y votas a quien la represente con más fuerza.


Esto explica algo muy específico de Colombia: el voto no se reparte solo por bolsillo, sino por quién se siente parte de qué Colombia. La Colombia urbana progresista vs. la Colombia rural conservadora vs. la Colombia regional resentida con el centralismo bogotano. Esas no son diferencias económicas. Son diferencias de estatus simbólico.


4. La tesis del colapso de confianza institucional

Latinobarómetro, OECD, IDEA Internacional


Esta es la más relevante para Colombia y América Latina.

Datos del Latinobarómetro entre 2009 y 2018 muestran que la confianza en instituciones cayó significativamente, alcanzando niveles cercanos al 20%. Es decir, solo 1 de cada 5 personas expresaba confianza en sus gobiernos.


En 2013, 8 de cada 10 latinoamericanos consideraban que la democracia es el mejor sistema de gobierno a pesar de sus problemas. Esta proporción cayó a solo 6 de cada 10 en 2020 — el nivel más bajo registrado.


Y aquí viene lo importante. Cuando la confianza se cae, pasa lo siguiente:

"Lo que ocurre como siguiente paso es que se le da espacio a cualquier nuevo líder político para que entre y redefina qué es la democracia. Esto está pasando en México, El Salvador y, en cierta medida, también en Colombia. La democracia entonces no es necesariamente lo que decíamos antes (instituciones, jueces independientes...), sino, por ejemplo, tener más dinero en el bolsillo, como afirma AMLO, o que haya menos inseguridad, no importa cómo se logre, como defiende Bukele."


Cuando dejas de creer que las instituciones sirven, dejas de creer que el procedimiento importa. Y ahí es cuando un país está listo para entregarle el poder a quien prometa saltarse el procedimiento.


El factor que lo acelera todo: las redes sociales

No es un agregado menor. Es un acelerador estructural — y ahora tenemos evidencia causal de eso, no solo correlacional.


Un estudio publicado en Science en noviembre de 2024 (Piccardi, Saveski, Jia et al.) hizo lo que ningún otro había logrado: medir el efecto causal de los algoritmos en la polarización afectiva.


El equipo descubrió que después de una semana de manipular la exposición a contenido de animosidad partidista, los sentimientos de los usuarios hacia el partido opositor cambiaron en aproximadamente dos puntos — un efecto que normalmente se ve en tres años — revelando la fuerte influencia de los algoritmos en la polarización.


Léelo otra vez: una semana en redes te radicaliza lo que normalmente tomaría tres años de vida real.


Cuando se redujo la exposición a contenido antidemocrático y animosidad partidista, se observaron sentimientos más positivos hacia el otro bando. Cuando se aumentó, sentimientos más negativos. La exposición también resultó en un aumento inmediato de emociones negativas como tristeza e ira.


Lo que tu cerebro siente como "información sobre el país" es, mecánicamente, un sistema diseñado para maximizar tu indignación. Eso no es una opinión. Es un hallazgo de ciencia causal publicado en Science.


El cóctel completo


Ningún factor por sí solo explica el fenómeno. Lo que está pasando es la convergencia simultánea de cinco cosas:

  1. Pandemia + inflación + guerra en Ucrania + migración → choque económico real (tesis 1)

  2. Cambio cultural acelerado de 50 años → reacción de quienes se sienten desplazados (tesis 2)

  3. Estancamiento de movilidad social → ansiedad de estatus (tesis 3)

  4. Corrupción + clase política desconectada → colapso de confianza (tesis 4)

  5. Algoritmos diseñados para maximizar la indignación → todo lo anterior x10 (acelerador)


Por eso el fenómeno se ve igual en EEUU, Alemania, Argentina, Italia, Hungría, Francia, Brasil, El Salvador, India e Indonesia. No es que cada país tenga sus propios problemas. Es que todos los países están bajo la misma presión estructural a la vez.


¿Y Colombia?


Encajamos en TODAS las casillas del cóctel global:

  • Choque económico: economía estancada, informalidad altísima, inflación que erosionó el bolsillo, crisis fiscal.

  • Cambio cultural acelerado: Acuerdo de Paz, debates sobre aborto, identidad de género, ambientalismo vs. extractivismo, reconfiguración del rol de las Fuerzas Armadas.

  • Desigualdad y ansiedad de estatus: somos "uno de los países más desiguales del mundo"; clases medias bajando, élites cerradas, regiones enteras sintiéndose abandonadas.

  • Colapso de confianza institucional: Congreso, partidos, Fiscalía, Registraduría, Corte Constitucional — todos cuestionados desde ambos extremos.

  • Algoritmos: un ecosistema de información dominado por WhatsApp, TikTok, X — todos optimizados para la rabia.


Y por eso terminamos en este escenario:

Por un lado, una propuesta que plantea "fortalecer el poder constituyente", no descartar una asamblea constituyente para implementar acuerdos, redistribución masiva de tierras y la creación de un "Banco del Pueblo".


Por el otro, una propuesta que plantea "recurrir al estado de excepción", construir megacárceles, "juicios masivos contra delincuentes" y un estilo presidencial inspirado abiertamente en Bukele.


Las dos comparten algo más profundo que sus diferencias: ambas le proponen al país sortear los procedimientos institucionales existentes en nombre de una emergencia — emergencia social y de desigualdad en un caso, emergencia de seguridad y orden en el otro.


Eso es exactamente lo que la literatura académica describe como el síntoma central del populismo en ambas vertientes: la lógica de que el momento es tan grave que las reglas del juego democrático estorban más de lo que ayudan.


Resultado: los votantes colombianos elegirán entre visiones radicalmente diferentes, tanto para mejorar la economía como para detener a los narcotraficantes en el país que suministra dos tercios de la cocaína mundial. Algunos incluso argumentan que la propia democracia está en juego.


La pregunta que te dejamos

El domingo no vas a votar solo entre dos candidatos. Vas a votar dentro de un fenómeno global que la ciencia política lleva una década tratando de explicar. Saber eso no te dice por quién votar. Pero sí debería bajarte un poco la emoción y subirte la racionalidad.


Tres preguntas para llevarte a la urna:

  1. ¿Mi voto es a favor de algo, o solo contra el miedo al otro? El voto-rechazo es justamente lo que la polarización extrema busca producir.

  2. ¿Las propuestas de mi candidato respetan las reglas del juego, o las quieren reescribir desde el poder?Constituyentes desde el ejecutivo, estados de excepción permanentes, ataques a órganos de control — vengan de donde vengan — son señales de alerta, no de fortaleza.

  3. ¿Estoy votando porque entendí, o porque el algoritmo y el contexto me llevaron a sentir esto?


No te decimos por quién votar. Te decimos que el voto importa más cuando entiendes en qué fenómeno estás parado.


Bibliografía y fuentes

Literatura académica (peer-reviewed):

  • Norris, P. & Inglehart, R. (2019). Cultural Backlash: Trump, Brexit, and Authoritarian Populism. Cambridge University Press.

  • Guiso, L. et al. (2024). "Economic insecurity and the demand for populism in Europe." Economica, 91(362), 588–620.

  • Margalit, Y. (2019). "Economic Insecurity and the Causes of Populism, Reconsidered." Journal of Economic Perspectives, 33(4), 152–170.

  • Gidron, N. & Hall, P. (2017). "The Politics of Social Status: Economic and Cultural Roots of the Populist Right." British Journal of Sociology, 68(S1).

  • Piccardi, T., Saveski, M., Jia, C., Hancock, J., Tsai, J., Bernstein, M. (2024). "Reranking partisan animosity in algorithmic social media feeds alters affective polarization." Science.

  • Autor, D., Dorn, D., Hanson, G., & Majlesi, K. (2020). "Importing Political Polarization: The Electoral Consequences of Rising Trade Exposure." American Economic Review, 110(10).

  • Algan, Y., Guriev, S., Papaioannou, E., & Passari, E. (2017). "The European Trust Crisis and the Rise of Populism." Brookings Papers on Economic Activity.

Datos y reportes:

  • Latinobarómetro, series 2008–2024.

  • OECD Trust Survey LAC 2025.

  • IDEA Internacional, Latin American democracy faces its midlife crisis (2018).

  • PNUD LAC, In whom do we trust? Less in institutions and more in communities in LAC.

Periodismo citado:

  • The Economist, "Colombia's election is the most polarised in recent global history" (mayo 2026).

  • La Silla Vacía, "Las propuestas bomba del programa de Iván Cepeda" (mayo 2026).

  • Infobae, "Mauricio Pava instó a Iván Cepeda a descartar la idea de una asamblea constituyente" (26 mayo 2026).

  • El Espectador, "Propuestas de Iván Cepeda: este es su plan de gobierno" (mayo 2026).

  • CNN en Español, "¿Quiénes son los favoritos en las elecciones presidenciales de Colombia 2026?" (24 mayo 2026).

  • Bloomberg Línea, perfil de Iván Cepeda (mayo 2026).

  • El Colombiano, "Colombia tendrá la elección más polarizada del mundo en la historia reciente" (mayo 2026).


Método Mariposa — Memoria Libre 27 de mayo, 2026

 
 
 

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