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Lo que se decide afuera, te llega adentro

Cómo una elección en otro país termina, paso a paso, en el precio de tu mercado, en la violencia de tu región y en la plata que Colombia puede o no pedir prestada. Sin teoría conspirativa: solo cadenas causales documentadas.


Hay una idea muy cómoda que circula en Colombia: que lo que pasa en otros países es problema de otros países.

Que la elección en Estados Unidos es asunto de gringos, la de Argentina de argentinos, la de Hungría de europeos. Que nosotros tenemos lo nuestro y "el mundo allá afuera" es una abstracción que no nos toca.


Es una idea cómoda. Y es falsa.


Este post no se queda en lo obvio ("si gana tal, no podemos migrar"). Lo que queremos mostrar es la mecánica completa: el paso a paso económico por el cual una urna lejana termina moviéndote el precio del arroz, la seguridad de tu vereda, o la tasa de interés a la que tu país se endeuda.


Nada de esto es metáfora. Es una cadena de transmisión trazable. Vamos caso por caso.


CASO 1 — elecciones en EEUU

Este es el caso más importante porque muestra dos cadenas distintas que arrancan en la misma urna: la de noviembre de 2024 en Estados Unidos.


Cadena A: la guerra en Irán → el precio de tu comida

Sigamos el hilo con calma, porque cada eslabón importa:


Eslabón 1 — La decisión política. Trump gana en 2024 con una política exterior agresiva hacia Irán. En febrero de 2026, ataques de EEUU e Israel contra Irán desencadenan el cierre del Estrecho de Ormuz, el cuello de botella por donde pasa aproximadamente el 20% del petróleo mundial y volúmenes enormes de gas.


Eslabón 2 — El precio del crudo. En cuestión de días, el barril Brent pasó de unos $70 a más de $110 dólares — el nivel más alto desde la invasión rusa a Ucrania en 2022. El diésel — la sangre de la cadena alimentaria — subió de la mano: en EEUU, el galón de diésel saltó 28% desde que empezó el conflicto.


Eslabón 3 — Aquí está la clave que casi nadie conecta. El petróleo no solo mueve camiones. Es la materia prima de los fertilizantes. El amoníaco y la urea — los fertilizantes nitrogenados — se fabrican a partir de gas natural. Cuando el gas y el petróleo se disparan, los fertilizantes se disparan.


Eslabón 4 — Y acá Colombia es brutalmente vulnerable. Colombia importa el 90% de sus fertilizantes. No los producimos. Dependemos del precio internacional. Los números reales:


  • La urea, el fertilizante más importado del país, pasó de US$460 a US$670 por tonelada en un solo mes (entre el 27 de febrero y el 27 de marzo de 2026) — un salto de 45%.

  • En el último año, la canasta de fertilizantes subió 52%.

  • Colombia importó 2,3 millones de toneladas en 2025, con un consumo anual de 2,4 a 2,5 millones. Es decir: importamos casi todo lo que usamos.


Eslabón 5 — De la urea a tu mercado. Según la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), los fertilizantes representan entre el 12% y el 30% de los costos de producción agrícola, dependiendo del cultivo. Los cultivos más expuestos: arroz, maíz y papa — exactamente la base de la dieta colombiana.


Cuando sube la urea, con un rezago de semanas, sube el costo de producir arroz. Y cuando sube el costo de producir arroz, sube el precio en la tienda.


El dato que lo confirma: la inflación de alimentos en Colombia ya se está acelerando. El rubro de alimentos subió cerca de 5,87% en lo corrido de 2026, superando la inflación general. Y según ANIF, el efecto todavía no se traslada del todo: el país tiene inventarios de fertilizantes para apenas 2-3 meses. Cuando se agoten, llega el golpe completo.


El gobierno tuvo que activar un fondo de emergencia de $32.000 millones (con expansión de $110.000 millones más) para subsidiar fertilizantes y evitar que el golpe llegue directo a la canasta básica.


La cadena completa, en una línea: votante en Pensilvania (2024) → política dura contra Irán → cierre de Ormuz (2026) → barril de $70 a $110 → urea de $460 a $670 → arroz/papa/maíz más caros de producir → tu mercado más caro.


Tú no votaste en esa elección. Pero estás pagando el arroz más caro por culpa de ella.


Cadena B: la captura de Maduro → la violencia en tu región

La misma urna de 2024 detonó otra cadena, esta vez de seguridad.


Trump escala la presión sobre Venezuela durante todo 2025 hasta capturar a Maduro el 3 de enero de 2026 y trasladarlo a EEUU por cargos de narcotráfico.


El efecto físico sobre Colombia fue inmediato:

  • "Cientos de miembros de grupos armados — incluidos los asociados con las FARC y el ELN — han llegado desde Venezuela" (The Globe and Mail, enero 2026). Hasta un tercio del componente armado del ELN que estaba en Venezuela se replegó hacia Colombia.

  • ¿Por qué? Miedo a ser blanco de operaciones de EEUU, o a ser entregados por el nuevo régimen venezolano como moneda de cambio.

  • El 15 de enero de 2026, "Iván Mordisco" llamó a una "alianza de súper guerrilla" entre grupos que llevaban años matándose entre sí, ahora unidos contra la intervención gringa.

  • El 7 de enero, Petro y Trump acordaron operaciones militares conjuntas contra el ELN en la frontera.


Lo que significa en concreto: si vives en Catatumbo, Arauca o Norte de Santander, la elección presidencial de EEUU de 2024 te cambió las dinámicas de violencia del municipio: más actores armados, menos territorio, más presión militar binacional. El conflicto en tu zona se intensificó por algo que decidieron 77 millones de votantes en otro país.


Y como remate económico: en octubre de 2025 Trump anunció aranceles y el fin de la ayuda estadounidense a Colombia, golpeando al "aliado militar más fuerte de EEUU en América Latina" (International Crisis Group).


CASO 2 — Irán otra vez, pero por el lado de China: la dependencia oculta


Vale la pena un matiz que profundiza el Caso 1. Cuando hablamos de fertilizantes, no solo importa el precio: importa de quién dependemos.

En 2025, China representó el 18,3% de las importaciones de fertilizantes de Colombia. Rusia, China y Trinidad y Tobago son los principales proveedores. Esto significa que Colombia está atrapada en un triángulo de dependencia: un conflicto en Medio Oriente sube el precio base, y nuestra dependencia de China y Rusia para el suministro nos deja expuestos a sus decisiones geopolíticas también.


Si mañana la tensión EEUU-China escala (guerra comercial, Taiwán, lo que sea), China puede priorizar su propio mercado interno de fertilizantes y restringir exportaciones — como ya lo hizo en 2021-2022. Y Colombia, que importa casi todo, quedaría comprando urea más cara a proveedores alternativos.


La lección: la seguridad alimentaria de Colombia no se decide solo en el Ministerio de Agricultura. Se decide, en parte, en Washington, en Beijing y en Teherán.


CASO 3 — Brasil 2022: cómo un cambio de gobierno reconfigura la relación bilateral

Este caso muestra un mecanismo distinto: cómo el giro de orientación de un socio vecino cambia las condiciones del intercambio comercial y de la cooperación regional.


El intercambio comercial concreto

Brasil es uno de los mayores socios comerciales de Colombia en la región. Las cifras de 2025 (enero-julio): US$3 mil millones en comercio bilateral, con US$2 mil millones de exportaciones brasileñas a Colombia y US$1,1 mil millones de importaciones colombianas.

¿Qué nos vende Brasil? Vehículos de pasajeros y carga, autopartes, harina de soya, café sin tostar. ¿Qué le compra Brasil a Colombia? Coque y semicoque de carbón, pesticidas, fungicidas, carbón, polímeros de vinilo y plásticos.


¿Por qué importa quién gane en Brasil? Porque la orientación de la política exterior brasileña cambia las condiciones de ese intercambio. Un Brasil con énfasis proteccionista y postura distante frente a los organismos regionales opera distinto a un Brasil con énfasis integracionista. La presencia o ausencia de foros activos, acuerdos de facilitación comercial y reglas aduaneras armonizadas se traduce directamente en costos para el exportador colombiano de coque, plásticos o productos químicos.


El componente ambiental

La transición de gobierno en Brasil en 2022 (de Bolsonaro a Lula) reactivó la cooperación amazónica que llevaba 14 años sin reuniones presidenciales:

  • Brasil propuso el Tropical Forests Forever Fund (TFFF), un mecanismo de US$125 mil millones estructurado como inversión, no como donación: remunera a los países que conservan bosques con tasas competitivas anuales.

  • La COP16 de biodiversidad se realizó en Cali en octubre de 2024.

  • La Declaración de Bogotá (agosto 2025) consolidó el respaldo regional al fondo.


Lo concreto: la arquitectura de cooperación amazónica que hoy existe — foros, fondos, mecanismos de pago por conservación a los que Colombia puede acceder — depende de que los países de la cuenca mantengan una postura de cooperación. El resultado de la elección brasileña de 2022 definió si esa arquitectura se reactivaba o seguía congelada. El punto no es que una opción sea "buena" y otra "mala", sino que la decisión de un votante brasileño definió el marco regional dentro del cual Colombia juega su propia agenda ambiental y comercial.


CASO 4 — Hungría y Orbán: cómo un país de 10 millones bloquea a 27

Este es el caso que pediste y es fascinante, porque muestra un mecanismo distinto: el poder de veto.


¿Qué nos aporta Hungría directamente? Casi nada. ¿Por qué importa entonces?


Hungría no es un socio comercial relevante de Colombia. Pero Hungría tiene una llave que afecta a toda la Unión Europea — y la UE sí es uno de los mayores socios comerciales y cooperantes de Colombia.


La política exterior de la UE en muchos temas requiere unanimidad de los 27 países. Eso significa que cualquier miembro puede vetar. Y bajo Viktor Orbán, Hungría convirtió ese veto en un arma:

  • Orbán bloqueó repetidamente la ayuda de la UE a Ucrania, usando el veto como "toma de rehenes" para arrancar concesiones: descongelar los más de €20 mil millones en fondos europeos que Bruselas le congeló a Hungría por violaciones al Estado de derecho.

  • En materia climática, Hungría fue "uno de los obstruccionistas más persistentes de la UE, usando su poder de veto no como posición de principios sino como ficha de negociación geopolítica." Describió las metas climáticas europeas como una "fantasía utópica" y se aferró a los combustibles fósiles rusos.


¿Cómo nos llega esto a Colombia?


De forma indirecta pero real. Cuando un solo país paraliza la política exterior y climática de la UE:

  1. La UE se vuelve un socio menos predecible para acuerdos comerciales y de cooperación con terceros como Colombia.

  2. Los fondos climáticos europeos — que financian proyectos de transición energética y conservación en países como el nuestro — se ralentizan cuando la maquinaria de decisión está secuestrada.

  3. El precedente es contagioso: si el chantaje de Orbán funciona, otros gobiernos de ultraderecha europeos (que vienen creciendo) aprenden la táctica. Una UE paralizada por vetos internos es una UE que mira hacia adentro y reduce su proyección hacia América Latina.


El giro que lo prueba al revés


Y aquí viene lo más interesante para tu tesis de que las elecciones lo cambian todo: Orbán enfrenta elecciones muy difíciles el mes entrante, y un posible gobierno del partido Tisza cambiaría radicalmente la postura húngara.


Según el análisis de la Heinrich Böll Stiftung: "Hungría dejará de ser un saboteador con poder de veto en las negociaciones climáticas de la UE. Una UE desbloqueada puede moverse más rápido en clima." La nueva canciller húngara ya declaró que el país "usó el veto no como último recurso sino como teatro político" y prometió dejar de hacerlo.


La cadena: una elección en un país de 10 millones de habitantes que la mayoría de colombianos no podría ubicar en un mapa → desbloquea (o bloquea) la política climática y exterior de la UE → afecta el ritmo de los fondos y acuerdos que llegan a Colombia.


CASO 5 — ¿Qué son los BRICS y por qué es bueno y malo para Colombia?

Este merece explicación propia porque es donde Colombia está tomando decisiones AHORA que el próximo gobierno va a profundizar o revertir.


Qué son, en simple

Los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, y ahora más miembros) nacieron en 2009 como un bloque para promover un orden económico alternativo al dominado por Occidente. En 2014 crearon el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) — el "banco de los BRICS" — con capital inicial de US$100 mil millones, como alternativa al FMI y al Banco Mundial.


Colombia se unió al NDB en junio de 2025 (y al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, AIIB, en noviembre de 2025).


Por qué es BUENO para Colombia

  1. Crédito sin condiciones neoliberales. Históricamente, pedir prestado al FMI o al Banco Mundial venía atado a exigencias de política económica (austeridad, privatizaciones, recortes). El banco BRICS permite "buscar préstamos de inversión fuera de instituciones como el FMI que históricamente han exigido cambios de política neoliberal a cambio."

  2. Diversificación de fuentes de financiación. Para proyectos de infraestructura, transición energética y salud, Colombia tendría acceso a créditos concesionales (de bajo interés) de otra fuente, reduciendo la dependencia de un solo prestamista.

  3. Más poder de negociación. Tener opciones de financiación significa no estar a merced de un solo bloque. En un momento en que Trump impuso aranceles del 10% a las exportaciones colombianas, diversificar es estratégico.


Por qué es RIESGOSO para Colombia

  1. Tensión con EEUU, nuestro mayor socio comercial. EEUU sigue siendo el principal destino de exportaciones colombianas. Acercarse a un bloque que China y Rusia lideran genera fricción. No es casualidad que Colombia se uniera al banco BRICS y firmara la Franja y la Ruta china justo en medio de la guerra arancelaria con Trump. El gobierno insiste en que "no implica alineamientos que afecten nuestras relaciones históricas", pero el riesgo geopolítico es real.

  2. Dependencia de China y Rusia. Profundizar lazos financieros con un bloque liderado por Beijing y Moscú puede atar a Colombia a las agendas de esas potencias — las mismas de las que ya dependemos para fertilizantes.

  3. Volatilidad de los socios. Rusia está bajo sanciones occidentales. Atarse demasiado a su esfera puede contaminar el acceso de Colombia a mercados y sistemas financieros occidentales.


Lo concreto para el domingo: el próximo presidente decide si Colombia profundiza el giro hacia BRICS/China o si vuelve a abrazar el eje tradicional con EEUU. Esa decisión determina a qué tasa de interés se endeuda el país, qué empresas construyen nuestra infraestructura, y de qué lado de la creciente división global EEUU-China queda Colombia parada.


CASO 6 — El efecto dominó climático de la derecha latinoamericana

Si gana un presidente de derecha en la región, ¿cómo afecta el clima y cómo nos llega a Colombia?

La cadena es así:


Eslabón 1. Los líderes de extrema derecha de la región (Milei en Argentina, en su momento Bolsonaro en Brasil) comparten un rechazo a los organismos regionales (UNASUR, CELAC, MERCOSUR) y a las agendas climáticas multilaterales, que ven como restricciones a la soberanía y al extractivismo.

Eslabón 2. La política ambiental amazónica solo funciona si los países cooperan. La Amazonía no respeta fronteras. Si Brasil (que tiene el 60% de la selva) o cualquier país clave se sale del esquema de cooperación, todo el bloque pierde capacidad de proteger el bioma.

Eslabón 3. Bajo Bolsonaro, la deforestación amazónica se disparó y la política ambiental fue desmantelada. Cuando un país grande abandona el esfuerzo, se debilita la voz colectiva de la región en negociaciones globales de clima (donde se reparten fondos, tecnología y compromisos).

Eslabón 4 — cómo le llega a Colombia:

  • Colombia es país amazónico. Si la cooperación regional colapsa, perdemos acceso a mecanismos de financiación como el TFFF (esos US$125 mil millones).

  • El punto de no retorno de la Amazonía: los científicos advierten que si se destruye entre el 20% y 25% del bioma, se convierte en sabana seca. Ya se perdió entre el 13% y 17%. Una región con gobiernos que no cooperan acelera ese colapso — y Colombia sufre las consecuencias climáticas directas (cambios en lluvias, sequías, afectación a la agricultura que ya vimos en el Caso 1).

  • Menos cooperación climática regional = más vulnerabilidad de Colombia a fenómenos como El Niño, que golpean cosechas y vuelven a subir el precio de los alimentos.


La cadena completa: un votante argentino o brasileño elige derecha extractivista → su país abandona la cooperación amazónica → se debilita la protección del bioma y la voz climática regional → Colombia pierde fondos y gana vulnerabilidad climática → peores cosechas, comida más cara, más desastres.


La lógica de fondo: ningún país vota solo


Estos seis casos no son curiosidades. Son la mecánica básica del sistema internacional en 2026.


Hay una idea académica útil: lo que el politólogo Robert Putnam llamó "two-level games" — todo líder juega simultáneamente dos partidas: una con su electorado interno y otra con sus contrapartes internacionales. Lo que se decide en una mesa afecta la otra. Siempre.


Cuando 77 millones de estadounidenses votaron en 2024, autorizaron — sin saberlo o sabiéndolo — una cadena que iba a subir el precio de tu arroz vía Irán y a reconfigurar la violencia en Catatumbo vía Venezuela.


Cuando un húngaro vota por Orbán, mueve la maquinaria climática de toda la UE.


Cuando un argentino o brasileño elige extractivismo, acelera el reloj de la Amazonía que también es nuestra.


¿Y entonces por qué importa lo que pasa el domingo?

Porque la lógica funciona en las dos direcciones. Si todo lo anterior es cierto, lo que Colombia decida el domingo también tendrá efectos prácticos en el resto del mundo:

  • Para EEUU: la política antinarcóticos en el Caribe depende de la cooperación de Bogotá. El próximo gobierno decide si hay operaciones conjuntas más amplias contra el ELN o no.

  • Para China: Colombia firmó la Franja y la Ruta en 2025; el comercio bilateral superó los US$17 mil millones en 2024. El próximo gobierno decide si profundiza o congela proyectos como el Metro de Bogotá (consorcio chino).

  • Para Venezuela pos-Maduro: Colombia es la frontera occidental de cualquier escenario. ¿Plataforma de transición o muro de contención?

  • Para el clima global: Colombia respalda o debilita el TFFF de cara a la COP30 en Belém (noviembre 2026).

  • Para las mineras y petroleras: Ecopetrol, Cerrejón, el cobre de Antioquia. Lo que se decida redefine reglas para Chevron, Glencore, Anglo American, BHP y los actores chinos.


Por eso a tantos les importa lo que pasa el domingo. No es paranoia. Es geopolítica básica. (Y de cómo esos intereses se convierten en intentos de influir en nuestras elecciones hablaremos en el próximo post.)


La pregunta que te dejamos

Si una elección en Pensilvania te encarece el arroz, y una en Hungría mueve los fondos climáticos que podrían llegar a Colombia, entonces hay dos preguntas que vale la pena cargar a la urna:

  1. ¿Mi voto entiende dónde estamos parados económicamente? No es solo elegir un proyecto interno. Es decidir con qué bloque global se alinea Colombia, a qué tasa se endeuda, y de qué cadenas de suministro depende.

  2. ¿Estoy listo para que otros voten sobre mí también? Porque lo van a hacer. En 2026 votan EEUU (midterms), Hungría, Países Bajos, Brasil. Cada una de esas urnas va a tocar tu bolsillo.


Nada de lo que viene es aleatorio. Y nada de lo que decidamos el domingo se queda en Colombia.


Bibliografía y fuentes

Caso 1 — Irán, petróleo, fertilizantes y comida:

  • PBS NewsHour, The Iran war and surging oil prices are affecting consumers (marzo 2026)

  • Center for American Progress, The War in Iran Will Raise Fuel Prices and Costs Throughout the Economy (marzo 2026)

  • Dallas Fed, The Impact of the 2026 Iran War on U.S. Inflation (abril 2026)

  • La República, Precio de los fertilizantes entre abril 2025 y abril 2026 (abril 2026)

  • El Nuevo Siglo, Costos de fertilizantes importados suben 28% (2026)

  • Portafolio, Gobierno activa subsidios por choque de fertilizantes globales (abril 2026)

  • Agrolatam, Colombia: inflación de alimentos y fertilizantes (2026)

  • Bolsa Mercantil de Colombia, Abonos y fertilizantes: dependencia de importaciones (2024)

Caso 1B — Captura de Maduro y repliegue armado:

  • ACLED, Q&A: How stable is post-Maduro Venezuela? (enero 2026)

  • The Globe and Mail, In violence-torn Colombia, fear grows over Trump's threats (enero 2026)

  • International Crisis Group, Beware the Slide Toward Regime Change in Venezuela (octubre 2025)

  • AP / Gulf News, Colombian rebels call for 'national accord' (enero 2026)

  • Fox News, Latin America rebel groups urged to form 'super guerrilla' alliance (enero 2026)

Caso 3 — Brasil/Lula:

  • Gov.br, V Summit of Presidents of the Amazon Cooperation Treaty (agosto 2025)

  • Foreign Policy, Amazon Rainforest Countries Hold Summit in Colombia (agosto 2025)

  • Global Times, Lula attends Amazon Cooperation Treaty Summit in Bogotá (agosto 2025)

Caso 4 — Hungría/Orbán:

  • LSE EUROPP, Trading vetoes for money: How Hungary holds EU foreign policy hostage (marzo 2025)

  • Heinrich Böll Stiftung, Hungary's green reset: what to expect from the post-Orbán era (mayo 2026)

  • Müller, P. & Slominski, P. (2025). The soft hostage-taking of EU foreign policy. Journal of European Public Policy.

  • Bloomberg, Hungary Pledges to End EU Veto Tactics (mayo 2026)

  • Al Jazeera, EU leaders slam Hungary's Orban for blocking Ukraine aid (marzo 2026)

Caso 5 — BRICS:

  • Colombia One, Colombia Joins BRICS' New Development Bank (junio 2025)

  • Colombia Reports, Colombia admitted to BRICS development bank (junio 2025)

  • Colombia One, Colombia's Entry into BRICS Bank 'Does Not Affect US Relations' (julio 2025)

  • Fundación Andrés Bello, BRICS Development Bank accepted Colombia's entry (junio 2025)

Caso 6 — Clima y derecha regional:

  • Foreign Policy, Amazon Rainforest Summit (agosto 2025)

  • CEBRI Journal, Merke & Pereyra Doval, Javier Milei and the Global Far-Right (2024)

Marco teórico:

  • Putnam, R.D. (1988). Diplomacy and Domestic Politics: The Logic of Two-Level Games. International Organization, 42(3).


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